sábado, 6 de marzo de 2010

CARLOS ALBERO ARROYO DEL RIO

Durante su Gobierno, se produjo la guerra con el Perú de 1941 y la firma del Protocolo de Río de Janeiro. Luego de esta pérdida militar y diplomática y, en el intento de salvar tanto los interés de la burguesía agroindustrial de la costa como su propio mandato, reforzó sus poderes sobre la Constitución y fortaleció el poder armamentístico de la Policía Nacional, conocida entonces como los Carabineros, llegando a establecer un Estado policial para enfrentar el descontento de gran parte de la población. Dicho descontento luego fue rechazado en una gran rebelión popular que incluyó a varios sectores, incluso enfrentados entre sí en la que se conoce como la Revolución del 28 de mayo de 1944 o La Gloriosa que terminó acabando con su mandato.
Propició el arreglo de la hacienda pública. Se reformó la Ley del Seguro Social. Impulsó la educación pública. Se crearon algunos colegios como el Montúfar de Quito, la Universidad de Loja, el Museo de Arte Colonial, se construyeron repararon numerosos locales escolares. Creación del Instituto Cultura Ecuatoriano – hoy Casa de la Cultura Ecuatoriana- Vía carrozable entre Cuenca y Loja, Durán – Tambo. Siguió adelante la construcción de la Catedral de Cuenca. Se arreglaron campos de aterrizaje en algunas ciudades.
Apenas había transcurrido un año de la administración de Arroyo del Río, cuando el Perú amparado en fútiles pretextos, atacó con fuerza inmensamente superiores por el número y la cantidad de armamento, las fronteras casi desguarnecidas de nuestro país. La actividad bélica sorpresiva se concentró sobre la provincia fronteriza de El Oro. Y en el mes de julio de 1941, causó grave derrota, capturando hombres, armas y municiones al Ecuador.

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